Tonifica, libera tensiones, mejora la postura y la coordinación física, mental y emocional y llena de alegría el cuerpo y la mente.
Una danza con la que, a través de la respiración, del movimiento de la columna vertebral y la pelvis se libera la energía, mejorando la postura y la percepción de uno mismo.
Trabaja sobre el aspecto luminoso y regenerativo de cada célula del organismo, eliminando viejos patrones que suelen mantener la energía del cuerpo bloqueada.